miércoles, 18 de abril de 2012

Mi viaje a La Gomera

Esta Semana Santa he estado en La Gomera, y porqué? la razón fue algo más sentimental.
Mis padres son de la Gomera mi madre de Hermigua y mi padre de Vallermoso dos pueblitos de allí, y quería llevar a mis padres para que contaran a mi hijo donde nacieron como fue su infancia y enseñarle una casa medio derruida que tenemos allí.
Hacía más de siete años que no iba y viendo mi dilatada experiencia en organización de viajes (je) pues aproveché para llevar una visión sentimental-turística . Ahora pondré fotitos para que veas que maravilla de paisajes tiene esa isla redondita y encantadora llamada La Gomera.

Esta vez fuimos en barco, yo por supuesto siempre voy donde me llegue el airito del mar por evitar lo del mareillo.


En Hermigua nos quedamos, el pueblo natal de mi madre y donde yo vivi en mi infancia, de aquí era mi abuelo, recuerdas?




Por supuesto no podía faltar su presencia, si recuerdas te comenté que lo llamaban el Cernícalo y como yo creo en todas las cosas de más allá pues estoy segura que era su espíritu, puedes ver el pájaro junto al cable de la luz.

En las alturas de Hermigua puedes encontrar la ermita de San Juan, un santo al que tengo mucha devoción, tú lo sabes por mi blog, y que curiosamente en la Gomera lo veneran mucho
Vale la pena subir porque la vista es espectacular, puedes ver la parte baja de Hermigua hasta su costa.
Bajando hasta la costa encuentras la playa de Santa Catalina junto al pescante . El lugar donde iban barcos de pesca en la antiguedad.


En el convento antiguo de Hermigua donde mis padres se casaron, te puedes encontrar con Santa Rita, curiosamente mi madre siempre ha sido muy devota de esta santa y yo no entendía muy bien porqué puesto que no es una santa muy famosa, pero cuando la ví comprendí que la Santa Rita del Convento de Hermigua era algo especial y distinta, tenía una magia en su carita que trasmitía serenidad.


No te puedes perder el Roque de Hermigua, si bajas por la carretera principal no te darás ni cuenta de la belleza que encierra su otra cara, así que te aconsejo que te desvíes para que veas la cara del magnífico monstruo de piedra .
Te encuentras también con una pequeña plaza con una cascada de agua muy bonita.
Por el otro lateral del barranco de Hermigua puedes acceder a una carretera que te lleva a la playa de la Caleta, es un sitio lúdico para comer y bañarse y donde encontramos otra ermita de San Juan, el cual pude fotografiar a por unas pequeñas mirillas en la parte alta de la puerta a base de saltitos.
Al día siguiente ya tomamos rumbo hacia Vallermoso en la ruta te puedes encontrar con esta maravilla.

Sus carreteras son abismales , constantemente bordean las montañas de la isla, se que para el que no este acostumbrado le puede resultar algo cansado, pero vale la pena porque las vistas son maravillosas.
En el camino si te desvias puedes ver la Presa de las Rosas, es enorme y preciosa.

Y no sólo eso sino que te puedes encontrar cisnes...increíble.
Las vistas de los barrancos que se van dejando por el camino son espectaculares.
Cuando empezamos a llegar al pueblo de Vallermoso mi padre se ponía nerviosito

Si vas a la Iglesia de San Juan puedes ver en el lateral derecho una casa vieja que es de un tío de mi padre.

Bajamos hacia el mar
La mar golpeaba con furia, no se aprecia de aquí pero el oleaje era fuertísimo.
Tienes que visitar un sitio increíble en la playa, diría que hasta algo mágico, El Castillo del Mar.
Subiendo te encuentras con la presa de Vallermoso llamada La Encantadora es un sitio recreativo en el que puedes llevar la comida y pasar el día
En la parte alta de ¨Vallermoso se encuentra Macayo, el pueblo donde nació mi padre.Sus palmera son fantasticas, sacan la miel de palma de ellas. Realmente deliciosa.
Ya más arriba nos adentramos en el monte, y vamos para un lugar denominado los Chorros de Empina, son 7 chorros donde hay la creencia de que van las brujas a beber agua, un sitio idílico.
Y para sitios idílicos el monte del Cedro, pura laurisilva de formas retorcidas .
El último día fuimos de nuevo a San Sebastián la Capital de La Gomera, alli te encuentras con la Torre del Conde que es donde Colón partió a descubrir Las Américas, me acerque y toque la pequeña puerta de la torre sintiendo que alguna vez él toco en el pasado esa misma puerta
Y ya salida del muelle y regreso a casita.