jueves, 28 de mayo de 2009

Jose Zorrilla

He de decir que cuando estaba en séptimo de EGB me dieron un libro que tiene el poema que a continuación voy a poner. Me impactó tanto que me lo aprendí de memoria y siempre que quiero hacer la payasa y amenizar alguna fiesta, entre mis representaciones esta la de recitarlo.

¿Tienes testigos?
-Ninguno.
-Capitán, idos con Dios, y dispensad. que acusado, dudara de vuestro honor.
Tornó Martínez la espalda con brusca satisfacción,e Inés, que le vio partirse, resuelta y firme gritó:
-Llamadle, tengo un testigo. Llamadle otra vez, señor.
Volvió el capitán don Diego, sentóse Ruiz de Alarcón, la multitud aquietóse y la de Vargas siguió:
-Tengo un testigo a quien nunca faltó verdad ni razón.
-¿Quién?
-Un hombre que de lejos nuestras palabras oyó mirándonos desde arriba.
-¿Estaba en algún balcón?
-No, que estaba en un suplicio donde ha tiempo que expiró.
-¿Luego es muerto?
-No, que vive.
-Estáis loca, ¡vive Dios!¿Quién fue?
-El Cristo de la Vega a cuya faz perjuró.
Pusiéronse en pie los jueces al nombre del Redentor,escuchando con asombro tan excelsa apelación.Reinó un profundo silenciode sorpresa y de pavor,y Diego bajó los ojosde vergüenza y confusión. Un instante con los jueces don Pedro en secreto habló, y levantóse diciendo con respetuosa voz:
"La ley es ley para todos; tu testigo es el mejor, mas para tales testigos no hay más tribunal que Dios. Haremos ... lo que sepamos; escribano: al caer el sol, al Cristo que está en la vega tomaréis declaración.


Está el Cristo de la Vega la cruz en tierra posada, los pies alzados del suelo poco menos que una vara; hacia la severa imagen un notario se adelanta, de modo que con el rostro al pecho santo llegaba.
A un lado tiene a Martínez,a otro lado a Inés de Vargas, detrás al gobernador con sus jueces y sus guardias.
Después de leer dos veces la acusación entablada, el notario a Jesucristo así demandó en voz alta
-"Jesús, Hijo de María, ante nos esta mañana citado como testigo por boca de Inés de Vargas, ¿juráis ser cierto que un día a vuestras divinas plantas juró a Inés Diego Martínez por su mujer desposarla?
"Asida a un brazo desnudo una mano atarazada vino a posar en los autos la seca y hendida palma,y allá en los aires ¡Sí, juro!, clamó una voz más que humana. Alzó la turba medrosa la vista a la imagen santa... Los labios tenía abiertos y una mano desclavada.

lunes, 25 de mayo de 2009

Barranco de Afur

Hola... aquí de nuevo la Exploradora en Acción jajaja, bueno que sepáis que tengo agujetas por todos sitios, pero mi satisfacción es plena porque ha valido la pena.
Sin más dilaciones os diré que he estado en el Barranco de Afur, en Anaga (para mi la zona más bonita de Tenerife) me lo he pateado hasta la Playa de Tamadiste y luego regreso de nuevo a Afur.
Oyeee para abajo genial, pero para arriba Dios mio , lo único que notaba era mi respiración jadeante y mi cara roja como un tomate.
Para acceder a la zona de Anaga, subimos por las Mercedes, para quién no viva aquí que sepa que tenemos una vegetación llamada Laurisilva, que es un bosque que pertenecía al Periodo Terciario (hace más de 20 millones de años)... Pues Fíjate Tu... que todavía aquí existe y eso muy pocos sitios en el mundo lo pueden decir, a ver si hacemos un poquito más por cuidarlo.


La cumbres de Anaga de Camino a Afur

Bajando Afur llama la atención algo anecdótico, unas casas construidas en medio de una gran risco....

Una vez llegas abajo en la plaza la Pequeña Ermita de San Pedro.


Al inicio del sendero está la señalización, yo fui solo hasta la playa de Tamadiste y regresé de nuevo, pero el que quiera puede ir hasta Taganana y luego coge la guagua. Dice que tardas 45 minutos, bueno yo como soy una lentorra tardé unas 2 horas y media entre bajar y subir.


En todo el camino te encuentras estas señalización pintadas que te indican por donde tienes que ir. Bueno eso será para la gente inteligente, yo como soy media torpe me equivoqué tres veces de sendero... y no veas la rabia que me dio volver de nuevo para atrás jajaja.


Yo lo veía y no lo creía ¿¿¿¿¿¿¿¿Que tenía que llegar al marrrrrrrrr????? Socorro





Primero bajas hasta llegar al fondo del barranco y luego tienes que volver a subir, y luego bajar y luego vuelves a subir. El primer fondo del barranco estaba lleno de cañaberales

Agua que corría por todo el barranco





Grandes Helechos .
Por fin el mar...
Oye, que sepan que esta casa tiene un cartel de se vende jajaja... ¡¡¡¡Que fuerte¡¡¡


Nota curiosa, he de nombrar que el enano comentó que la piedra gris que se ve en el fondo parecía la cara de Abran Lincon. Jajaja y tiene razón, como todo lo que los niños son capaces de ver, pica la foto para verlo.
Yo hecha polvo tumbada en las rocas y el tan fresco como una lechuga.
De nuevo regreso


Luego nos paramos en Casa de Juan Cañón , así llaman los de Taganana a el viejito del Bar, allí también habían otros caminantes, más que sentados estábamos todos tirados en las sillas resoplando, y bebiendo. Pude hablar con el conductor de la Guagua que me dijo que los fines de semana suele haber muy poca gente en su ruta. Pero que sepan que hay una guagua que llega hasta allí mismito, lo digo por los que quieren experimentar y no tienen coche.
ADIOS AFURRR hasta la próxima vez.
















































































viernes, 22 de mayo de 2009

Joshua Bell

Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín, en una fría mañana de enero. Durante los siguientes 45 minutos, interpretó seis obras de Bach.
Durante el mismo tiempo, se calcula que pasaron por esa estación algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos.
Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando música.
Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha.
Algunos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino
Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volteando su cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.
En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.
Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín tasado en 3.5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades que promediaban los 100 dólares.
Esta es una historia real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas. La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado
Tan sólo una mujer le reconoció. Stacy Fukuyama, que trabaja en el Departamento de Comercio, llegó casi al final de su actuación. No lo dudó ni un segundo: el que tocaba el violín no era ningún artista callejero. Le había visto hacía tres semanas en un concierto en la Biblioteca del Congreso. Y se quedó mirando, atónita, hasta que la última nota salió del Stradivarius.
Ha sido lo más impactante que he visto en Washington", reconoce. "Joshua Bell estaba allí tocando en hora punta, y la gente no se paraba, ni siquiera miraba. ¡Algunos incluso le echaban monedas! ¡Cuartos de dólar! Yo eso no se lo haría a nadie". Lo que más extrañó a Bell, sin embargo, fue que al final de cada pieza no pasaba "nada". Nada. Ni un bravo, ni un aplauso. Sólo silencio.
En total, Bell almacenó en la funda de su Stradivarius 32 dólares y algo de calderilla. "No está mal", bromea, "casi 40 dólares la hora... podría vivir de esto. Y no tendría que pagarle a mi agente".
Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente: Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música escrita, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo?

miércoles, 20 de mayo de 2009

Todo un reto.

Claroooo tanto ver Supervivientes, en Tele 5 se me debe pegar algo de locura.
Pues nada, hoy, estaba decidida hacerlo, lo había preparado desde hacía tiempo, pero no se me había dado la ocasión, mi cabeza le había dado vueltas a la posibilidad de que lograra una gran captura pero el reto para mis facultades entrañaba una gran dificultad....¿A que estáis intrigados eh? jajaja
Tenía el objeto fabricado por mi, un palito con un nailon, un plomo y un anzuelo.
Tenía en mi favor una mar en calma y un día especialmente soleado y poco ventoso.
Ya cuando me bajé del coche notaba que me faltaba algo , pero no sabía que.
Llegué a la orilla del risco me senté, me quité la ropa quedádome en bikini, saqué mi instrumento de pesca, las aletas, las gafas y las gambas.
- Todo perfecto (me dije)
Preparo todo y cuando voy a coger las gambas, me doy cuenta de que no había llevado donde ponerlas.
AYYY Dulce... la riñonera que tenías preparada en casaaaa ehhhh.
Bueno tranquila (me dije)... y no me rendí.. miré alrededor por si alguien me observaba , pero no había nadie... ufff menos mal.
-Aqui la única solución es la bolsa en la que traje las gambas, me la ataré a los cordones de la pantaleta (palabra que usaba cuando pequeña para decir bragas) y me echaré al agua.
Pues la intención era buena desde luego... así que me puse las gafas, las aletas (pensad en mi así...del 10, estaba del 10), metí las gambas y el instrumento de pesca dentro de la bolsa y a tropezones y como pude llegué al agua.
Ufff que fríaaaa estaba.... y entre que logré habituarme, y me saqué el agua que me había entrado en la nariz y volví a colocarme las gafas pasó aproximadamente 5 minutos. Cuando ya calmé mi respiración y pude ver los pescaditos debajo de mi cuerpo , saqué de la bolsa el instrumento hecho por mi, pero .....cual no sería mi sorpresa que fui a ponerle una gamba y no tenía ninguna, se habían caído todas al fondo del mar por un agujerito que tenía la bolsa.....

Escarabajo

Dicen que ver un escarabajo es de buena suerte, yo jamas había visto uno y para mi impensable que cuando viera uno fuera de este tamaño, así que si su simbología es tener suerte a mi me acaba de llegar mucha jajaja....


Una Canción en YouTube

Me acaba de llegar por email este acceso a un video. Es una cación llena de fuerza y verdad. Os lo recomiendo.

http://www.youtube.com/watch?v=g8yasoBCJ0Q&eurl

martes, 19 de mayo de 2009

Hoy... a la de 1 ... a la de 2....

Buenooooo..... las chicas del trabajo hoy se me ponen todas malitas jajaja, lo digo porque al medio día y así sin pensar le digo a Isabel a Mari Carmen y a Rosario....
- Chicas... ¿Vamos a bañarnos al Charquito?, primero nos paramos en la gasolinera, nos compramos una lata de mejillones , un pan y algo de beber y nos lo comemos al lado del mar, venga... a la de una... a la de dos....
- Pues vamos, dijo Mari Carmen.....
Y allí fuimos las cuatro locas a bañarnos con el agua congelada, pero DIOS MIO que rico sabe un bocata de mejillones después de habernos bañado en el mar , con el cuerpo lleno de salitre y el sol dándonos en la cara... Que rico.... es como lo del rollo del champán (Aumenta su sabor) jajaja.
La gente que nos viera como niñas pequeñas echándonos agua y saltando como locas estoy segura que pensaría que si nos soltaron del manicomio.
Luego volver al trabajo con los pelos engrifados del salitre fue complicado , pero estas cosas inesperadas son las que se recuerdan siempre.
PD. A Isabel hay que controlarla porque como se nos escape de lo que disfruta es capaz de darse en la cabeza contra la roca del charquito.

La Historia de una madre.(Christian Andersen)

En sexto me regalaron un libro de la biblioteca del colegio, ese libro tenía unos gráficos horrorosos y al principio no me gustaba nada. Un día me dió por leer sus cuentos y a partir de entonces pasó de ser un simple libro de cuentos a entrar en mi vida y enseñarme a apreciar valores que por aquel entonces desconocía......

Estaba una madre sentada junto a la cuna de su hijito, muy afligida y angustiada, pues temía que el pequeño se muriera. Éste, en efecto, estaba pálido como la cera, tenía los ojitos medio cerrados y respiraba casi imperceptiblemente, de vez en cuando con una aspiración profunda, como un suspiro. La tristeza de la madre aumentaba por momentos al contemplar a la tierna criatura.
Llamaron a la puerta y entró un hombre viejo y pobre, envuelto en un holgado cobertor, que parecía una manta de caballo; son mantas que calientan, pero él estaba helado. Se estaba en lo más crudo del invierno; en la calle todo aparecía cubierto de hielo y nieve, y soplaba un viento cortante.
Como el viejo tiritaba de frío y el niño se había quedado dormido, la madre se levantó y puso a calentar cerveza en un bote, sobre la estufa, para reanimar al anciano. Éste se había sentado junto a la cuna, y mecía al niño. La madre volvió a su lado y se estuvo contemplando al pequeño, que respiraba fatigosamente y levantaba la manita.
-¿Crees que vivirá? -preguntó la madre-. ¡El buen Dios no querrá quitármelo!
El viejo, que era la Muerte en persona, hizo un gesto extraño con la cabeza; lo mismo podía ser afirmativo que negativo. La mujer bajó los ojos, y las lágrimas rodaron por sus mejillas. Tenía la cabeza pesada, llevaba tres noches sin dormir y se quedó un momento como aletargada; pero volvió en seguida en sí, temblando de frío.
-¿Qué es esto? -gritó, mirando en todas direcciones. El viejo se había marchado, y la cuna estaba vacía. ¡Se había llevado al niño! El reloj del rincón dejó oír un ruido sordo, la gran pesa de plomo cayó rechinando hasta el suelo, ¡paf!, y las agujas se detuvieron.
La desolada madre salió corriendo a la calle, en busca del hijo. En medio de la nieve había una mujer, vestida con un largo ropaje negro, que le dijo:
-La Muerte estuvo en tu casa; lo sé, pues la vi escapar con tu hijito. Volaba como el viento. ¡Jamás devuelve lo que se lleva!
-¡Dime por dónde se fue! -suplicó la madre-. ¡Enséñame el camino y la alcanzaré!
-Conozco el camino -respondió la mujer vestida de negro pero antes de decírtelo tienes que cantarme todas las canciones con que meciste a tu pequeño. Me gustan, las oí muchas veces, pues soy la Noche. He visto correr tus lágrimas mientras cantabas.
-¡Te las cantaré todas, todas! -dijo la madre-, pero no me detengas, para que pueda alcanzarla y encontrar a mi hijo.
Pero la Noche permaneció muda e inmóvil, y la madre, retorciéndose las manos, cantó y lloró; y fueron muchas las canciones, pero fueron aún más las lágrimas. Entonces dijo la Noche:
-Ve hacia la derecha, por el tenebroso bosque de abetos. En él vi desaparecer a la Muerte con el niño.
Muy adentro del bosque se bifurcaba el camino, y la mujer no sabía por dónde tomar. Se levantaba allí un zarzal, sin hojas ni flores, pues era invierno, y las ramas estaban cubiertas de nieve y hielo.
-¿No has visto pasar a la Muerte con mi hijito?
-Sí -respondió el zarzal- pero no te diré el camino que tomó si antes no me calientas apretándome contra tu pecho; me muero de frío, y mis ramas están heladas.
Y ella estrechó el zarzal contra su pecho, apretándolo para calentarlo bien; y las espinas se le clavaron en la carne, y la sangre le fluyó a grandes gotas. Pero del zarzal brotaron frescas hojas y bellas flores en la noche invernal: ¡tal era el ardor con que la acongojada madre lo había estrechado contra su corazón! Y la planta le indicó el camino que debía seguir.
Llegó a un gran lago, en el que no se veía ninguna embarcación. No estaba bastante helado para sostener su peso, ni era tampoco bastante somero para poder vadearlo; y, sin embargo, no tenía más remedio que cruzarlo si quería encontrar a su hijo. Se echó entonces al suelo, dispuesta a beberse toda el agua; pero ¡qué criatura humana sería capaz de ello! Mas la angustiada madre no perdía la esperanza de que sucediera un milagro.
-¡No, no lo conseguirás! -dijo el lago-. Mejor será que hagamos un trato. Soy aficionado a coleccionar perlas, y tus ojos son las dos perlas más puras que jamás he visto. Si estás dispuesta a desprenderte de ellos a fuerza de llanto, te conduciré al gran invernadero donde reside la Muerte, cuidando flores y árboles; cada uno de ellos es una vida humana.
-¡Ay, qué no diera yo por llegar a donde está mi hijo! -exclamó la pobre madre-, y se echó a llorar con más desconsuelo aún, y sus ojos se le desprendieron y cayeron al fondo del lago, donde quedaron convertidos en preciosísimas perlas. El lago la levantó como en un columpio y de un solo impulso la situó en la orilla opuesta. Se levantaba allí un gran edificio, cuya fachada tenía más de una milla de largo. No podía distinguirse bien si era una montaña con sus bosques y cuevas, o si era obra de albañilería; y menos lo podía averiguar la pobre madre, que había perdido los ojos a fuerza de llorar.
-¿Dónde encontraré a la Muerte, que se marchó con mi hijito? -preguntó.
-No ha llegado todavía -dijo la vieja sepulturera que cuida del gran invernadero de la Muerte-. ¿Quién te ha ayudado a encontrar este lugar?
-El buen Dios me ha ayudado -dijo la madre-. Es misericordioso, y tú lo serás también. ¿Dónde puedo encontrar a mi hijo?
-Lo ignoro -replicó la mujer-, y veo que eres ciega. Esta noche se han marchitado muchos árboles y flores; no tardará en venir la Muerte a trasplantarlos. Ya sabrás que cada persona tiene su propio árbol de la vida o su flor, según su naturaleza. Parecen plantas corrientes, pero en ellas palpita un corazón; el corazón de un niño puede también latir. Atiende, tal vez reconozcas el latido de tu hijo, pero, ¿qué me darás si te digo lo que debes hacer todavía?
-Nada me queda para darte -dijo la afligida madre pero iré por ti hasta el fin del mundo.
-Nada hay allí que me interese -respondió la mujer pero puedes cederme tu larga cabellera negra; bien sabes que es hermosa, y me gusta. A cambio te daré yo la mía, que es blanca, pero también te servirá.
-¿Nada más? -dijo la madre-. Tómala enhorabuena -. Dio a la vieja su hermoso cabello, y se quedó con el suyo, blanco como la nieve.
Entraron entonces en el gran invernadero de la Muerte, donde crecían árboles y flores en maravillosa mezcolanza. Había preciosos, jacintos bajo campanas de cristal, y grandes peonías fuertes como árboles; y había también plantas acuáticas, algunas lozanas, otras enfermizas. Serpientes de agua las rodeaban, y cangrejos negros se agarraban a sus tallos. Crecían soberbias palmeras, robles y plátanos, y no faltaba el perejil ni tampoco el tomillo; cada árbol y cada flor tenia su nombre, cada uno era una vida humana; la persona vivía aún: éste en la China, éste en Groenlandia o en cualquier otra parte del mundo. Había grandes árboles plantados en macetas tan pequeñas y angostas, que parecían a punto de estallar; en cambio, se veían míseras florecillas emergiendo de una tierra grasa, cubierta de musgo todo alrededor. La desolada madre fue inclinándose sobre las plantas más diminutas, oyendo el latido del corazón humano que había en cada una; y entre millones reconoció el de su hijo.
-¡Es éste! -exclamó, alargando la mano hacia una pequeña flor azul de azafrán que colgaba de un lado, gravemente enferma.
-¡No toques la flor! -dijo la vieja-. Quédate aquí, y cuando la Muerte llegue, pues la estoy esperando de un momento a otro, no dejes que arranque la planta; amenázala con hacer tú lo mismo con otras y entonces tendrá miedo. Es responsable de ellas, ante Dios; sin su permiso no debe arrancarse ninguna.
De pronto se sintió en el recinto un frío glacial, y la madre ciega comprendió que entraba la Muerte.
-¿Cómo encontraste el camino hasta aquí? -preguntó.- ¿Cómo pudiste llegar antes que yo?
-¡Soy madre! -respondió ella.
La Muerte alargó su mano huesuda hacia la flor de azafrán, pero la mujer interpuso las suyas con gran firmeza, aunque temerosa de tocar una de sus hojas. La Muerte sopló sobre sus manos y ella sintió que su soplo era más frío que el del viento polar. Y sus manos cedieron y cayeron inertes.
-¡Nada podrás contra mí! -dijo la Muerte.
-¡Pero sí lo puede el buen Dios! -respondió la mujer.
-¡Yo hago sólo su voluntad! -replicó la Muerte-. Soy su jardinero. Tomo todos sus árboles y flores y los trasplanto al jardín del Paraíso, en la tierra desconocida; y tú no sabes cómo es y lo que en el jardín ocurre, ni yo puedo decírtelo.
-¡Devuélveme mi hijo! -rogó la madre, prorrumpiendo en llanto. Bruscamente puso las manos sobre dos hermosas flores, y gritó a la Muerte:
-¡Las arrancaré todas, pues estoy desesperada!
-¡No las toques! -exclamó la Muerte-. Dices que eres desgraciada, y pretendes hacer a otra madre tan desdichada como tú.
-¡Otra madre! -dijo la pobre mujer, soltando las flores-. ¿Quién es esa madre?
-Ahí tienes tus ojos -dijo la Muerte-, los he sacado del lago; ¡brillaban tanto! No sabía que eran los tuyos. Tómalos, son más claros que antes. Mira luego en el profundo pozo que está a tu lado; te diré los nombres de las dos flores que querías arrancar y verás todo su porvenir, todo el curso de su vida. Mira lo que estuviste a punto de destruir.
Miró ella al fondo del pozo; y era una delicia ver cómo una de las flores era una bendición para el mundo, ver cuánta felicidad y ventura esparcía a su alrededor.
La vida de la otra era, en cambio, tristeza y miseria, dolor y privaciones.
-Las dos son lo que Dios ha dispuesto -dijo la Muerte.
-¿Cuál es la flor de la desgracia y cuál la de la ventura? -preguntó la madre.
-Esto no te lo diré -contestó la Muerte-. Sólo sabrás que una de ellas era la de tu hijo. Has visto el destino que estaba reservado a tu propio hijo, su porvenir en el mundo.
La madre lanzó un grito de horror:
-¿Cuál de las dos era mi hijo? ¡Dímelo, sácame de la incertidumbre! Pero si es el desgraciado, líbralo de la miseria, llévaselo antes. ¡Llévatelo al reino de Dios! ¡Olvídate de mis lágrimas, olvídate de mis súplicas y de todo lo que dije e hice!
-No te comprendo -dijo la Muerte-. ¿Quieres que te devuelva a tu hijo o prefieres que me vaya con él adonde ignoras lo que pasa?
La madre, retorciendo las manos, cayó de rodillas y elevó esta plegaria a Dios Nuestro Señor:
-¡No me escuches cuando te pida algo que va contra Tu voluntad, que es la más sabia! ¡No me escuches! ¡No me escuches!
Y dejó caer la cabeza sobre el pecho, mientras la Muerte se alejaba con el niño, hacia el mundo desconocido.
FIN

domingo, 17 de mayo de 2009

Drago y Mariposario (ICOD)

Hola... hoy me apetecía ir para Icod a ver el Drago que desde pequeña no lo había visto, mucho antes de todas las reformas que han hecho.
Primero unas fotitos en la plaza.

Luego la visita obligada al Parque del Drago, es gratuito si eres residente


La vegetación autóctona de Canarias.
Y los lagartos autóctonos también, el lagarto se paseaba tan pancho, no se asustaba.
Luego al fondo hay una cueva donde tienen a una momia (de mentirijitas claro, imitaban a los guanches encontrados en las cuevas canarias)

La idea de ir a Icod surgió a raíz de un folleto que vi el otro día cuando estuve en el Puerto de la Cruz, fue porque decía que había un Mariposario y si hay una cosa que me gusta mucho son las mariposas. Han simbolizado mucho en mi vida, en el Instituto siempre me pintaba una en el cuerpo y Una mariposa blanca me trae el sueño de un recuerdo bello que sucedió una vez....



La Iguana vegetariana del lugar... me dió risa eso de que era vegetariana pero lo cierto es que mientras estuve allí no se comió ni una mariposa, solo hacia amumito.

Es lugar estaba superbonito , era pequeño para lo que yo esperaba, pero lleno de Romanticismo

Me pareció increíble las diferentes formas que adoptan los capullos casi todos imitan a hojas para protegerse.

Ahora viene lo realmente impactante... Una Mariposas increíblemente grandes, parece ser que son nocturnas.


viernes, 15 de mayo de 2009

La mala imitación de este mes...

Este mes no he podido pensar en otra canción que no sea la que dije que me hizo llorar, así que me he bajado sus acordes y me he atrevido a cantarla aunque siempre he sabido que no tengo voz... pero honestamente en esta ocasión no me importa porque significa para mi más el sentimiento profundo que me despierta esta cación que la vergüenza que siento.

jueves, 14 de mayo de 2009

La Margarita.

La historia de las margaritas todo el mundo la conoce... me quiere... no me quiere.... me quiere.... no me quiere.... ME QUIEREEE, claro, pero ¿porqué sale siempre me quiere? pues un día me dió por contar sus pétalos y todas tenían 21 , es curioso, un número muy bonito o por lo menos a mi me lo parece quizás porque un día 21 nació mi hijo, por eso quizás, le digo que es su flor. En algunas culturas, la margarita es una flor que simboliza la pureza. Tiene un olor que me agrada , silvestre y suave y sus pétalos tan pequeñitos y blancos parecen pequeñas gotas de lluvia pintadas.



miércoles, 13 de mayo de 2009

Inventores

Estoy estudiando con el enano algo de Historia. Según parece se divide en 2 etapas la Prehistoria que es antes de la invención de la escritura y la Edad Antigua que fue después de la escritura.


Por lo visto las primeras escrituras conocidas fueron inventadas por los egipcios y los mesopotamios durante el hace aproximadamente cuatro mil años a.C.. hablando de más cosas La invención del Papel se atribuye a Ts'ai Lun , en el 105 A.C.. Jefe de los los eunucos del Emperador de China, quien estaba al frente de los suministros de la Casa Real.Ts'aiLun fue el primero en organizar la producción del papel a gran escala, La Imprenta Johannes Gutenberg. a mediados del siglo XV. El Telégrafo eléctrico, fue Samuel Morse. , se dio cuenta que al interrumpir el paso de electricidad por un circuito, se llegaba a producir un tipo de fulgor y pensó que por medio de estas interrupciones, se podía llegar a crear un medio de comunicación. Morse introdujo su invento a la comunidad científica. Para la transmisión se utilizo el código Morse, inventado por el mismo personaje, que consiste en un sistema de rayas y puntos para designar a cada letra.


Si quieres saber Quien inventó Qué pica el acceso.

Jod....r

Hoy a sido un día injusto. A una amiga se le ha muerto su hija de 16 años, y digo injusto porque la había llevado al médico por la tarde y simplemente le decían que era un virus ... claro la excusa perfecta, siempre lo mismo... un virus, y luego se muere de meningitis, ayssss.... esta claro, hay que disfrutar de lo poquito que tenemos que mañana quizás estamos muertos.

martes, 12 de mayo de 2009

Fotos para no perder la costumbre.

Hoy voy a poner las fotitos que he sacado pero para hacer algo distinto le pondré un título.
Un Reflejo en mi cristal...

Cortando el cielo..

Casa Canaria

El viento me doblega

Paloma entre cables

Carretera sin salida

Anochecer Lunar

Arbol de los Muertos

El sol y sus destellos 1

El Sol y sus destellos 2

El Sol y sus destellos 3