martes, 6 de abril de 2010

Mi tristeza.

He de decir que la vida muchas veces nos trae cosas y tal cual nos las trae se las lleva. Así me ha pasado a mi..... Había una pequeña vida en mí revoloteando y se marchó con un mes y medio de vida.
Es curioso como el cuerpo se transforma, como se prepara para ser su habitáculo. Tu cuerpo cambia de una manera extraordinaria, los sentidos se agudizan, los pechos se endurecen y las hormonas se dislocan. Sentir de nuevo en mi todas estas emociones sin buscarlas ha ocasionado en mi interior una gran revolución.
Al principio me asuste... Dios.. me dije, de nuevo un bebe pequeño... no estoy preparada.
Pero luego, por unas semanas , te imaginas mil cosas, ¿como sera...? ¿que edad tendré yo cuando el o ella tenga...? ¿Sadrá bien...? miles de inseguridades que asomaron a mi mente por unos instantes.....
Y luego... de repente.... la Nada....
Yo lo sentí ..... si..... cuando paró de crecer, lo supe al instante..... , mi cuerpo se paró, ya no había revolución en mi interior, ya no podía sentir con tanta intensidad las cosas que me rodeaban, mis sentidos, mis pechos, mi emoción.... dejó de existir, ya no estaban.
Cuando fuí al médico y me lo confirmó, lloré de tristeza y a la vez sentí alivio....
Sólo me queda el consuelo que creció pero no llegó a tener latido, que su corazón no estuvo nunca bombeando con el mio.... porque nunca pudo llegar a ser un feto solo se quedó en un pequeño y diminuto embrión.

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