Cuando voy hacia el trabajo no dejo de maravillarme cuando el cielo me deleita con su belleza sin igual, cambia se transforma se convierte en fuego , en agua, en figuras geométricas, en animales de leyenda , en caprichosas y mimosas nubes llenas de colores tornasoles.... realmente no nos merecemos esta maravilla deleitada por una atmósfera a la cual destruimos con nuestros pequeños caprichos.
1 comentario:
Estimado Roberto, la belleza en todas sus formas y colores, sonidos y momentos, olores y sabores, debería ser prioritaria para todos, ¿y que tiene mayor belleza que todo lo que no hemos fabricado nosotros? Yo puedo llegar apreciar una buena pintura, pero como equipararla con un cielo?, o una buena canción pero como igualarla con el cantar de un pájaro o el sonido del viento?... no deberíamos perdernos nada de esto.
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